Por Eric Palma, abogado y profesor. Corporación Poder Electoral Constituyente PEC.

De acuerdo con la ley son independientes las personas que no han tenido militancia política, así como los que han renunciado a su militancia y ha transcurrido un tiempo desde su renuncia.

Luego del estallido social y la suscripción del Pacto por la Paz y la Nueva Democracia, un número muy significativo de militantes de los partidos de izquierda y centro izquierda que firmaron el pacto, renunciaron a dichos partidos y pasaron a la condición de independiente.

De acuerdo con la normativa vigente, ley 18.700 y sus modificaciones, para ser considerado independiente se requiere no haber estado afiliado a un partido político dentro de los nueve meses anteriores al vencimiento del plazo para presentar las declaraciones de candidaturas. Dado que las elecciones son el 11 de abril de 2021, los exmilitantes podrían postular como independientes si su renuncia se hubiese hecho efectiva antes del 11 de agosto de 2020.

¿Se van a aplicar dichas reglas? No, por disponerlo así la ley 21.221, publicada el 26 de marzo de 2020. La normativa lleva por título “Reforma constitucional que establece un nuevo itinerario electoral para el plebiscito constituyente y otros eventos electorales que indica”. La prensa dio noticia del aplazamiento del plebiscito, sin embargo, nada dijo de la “letra chica” que ella contenía. Venía una modificación legal que es un verdadero misil a los exmilitantes que dejaron a los partidos en la coyuntura de los meses de octubre y noviembre de 2019 y como gesto de abierto rechazo al respaldo que prestaron a un Gobierno de derecha que actuaba como una verdadera dictadura ¿A qué se refiere esta letra chica? La ley 21,221 incorporó una disposición TRIGÉSIMA SEXTA que dispuso que sin perjuicio de lo dispuesto en la ley N° 18.700, orgánica constitucional de Votaciones Populares y Escrutinios: “los candidatos a convencional constituyente… incluidos por un partido político requerirán no haber sido afiliado a otro partido político en el lapso comprendido entre el 26 de octubre de 2019 hasta el vencimiento del plazo para declarar candidaturas”. Agregando: “Los candidatos independientes a convencional constituyente, vayan o no en lista de independientes o asociados a un partido político…no podrán haber estado afiliados a un partido político dentro del lapso comprendido entre el 26 de octubre de 2019 hasta el vencimiento del plazo para declarar candidaturas”. Es decir, se aumentó el tiempo exigido para la desafiliación exigido por la ley 18700 pasando de nueve meses a diez y siete meses.Casi se duplicó el tiempo requerido para recuperar la calidad de independiente. La historia de la ley indica que ningún parlamentario hizo cuestión de esta triquiñuela propuesta desde el Gobierno. Se trata de una verdadera sanción a aquellos que abandonaron las tiendas partidarias y la militancia en repudio por el apoyo que se prestó a un Gobierno que revivió los peores tiempos de la dictadura. La extensión desmesurada del plazo carece de toda justificación y es una verdadera privación de derechos políticos de los exmilitantes.

El silencio de la prensa sobre este cambio ha provocado que preguntado numerosos abogados y políticos sobre el tiempo necesario para recuperar la independencia, contesten que “es el señalado por la ley 18.700”. Son demasiados los que ignoran que se requieren 17 meses desde la renuncia a un partido para ser independiente. Esta nueva letra chica matará numerosas candidaturas. Los partidos recurrieron a la “secretaría” para deshacerse de parte de su competencia.